Creatividad chilena en Colombia

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Juan Pablo Alvarez, VP Creativo de Ogilvy & Mather

Conversamos con este publicista chileno de 37 años que lleva ya 6 años trabajando en Bogotá, hoy es el el VP Creativo de Ogilvy & Mather ademas de Director Creativo Regional para Coca-Cola Latin Centro. En el 2014, junto a directivos de Colombia funda Rednet, una organización Ogilvy encargada de crear servicios de coordinación y creatividad centralizados para “The Coca-Cola Company” en 32 países. Durante sus 6 años en Colombia su agencia ha ganado los premios de “Agencia del año 2014” en “El Sol de Iberoamérica”, “Mejor agencia colombiana” en “El Ojo de Iberoamérica” y TOP 5 en “Crema”, el más importante ranking regional, por 5 años consecutivos. En el 2015 y 2016 recibió de “El Ojo de Iberoamérica” el premio a “Mejor Director Creativo” de Colombia.

Ha logrado reconocimientos en Cannes Lions, Clio, D&Ad, One Show, London Festival, El Sol, FIAP, New York Festival, Effie y Ojo de Iberoamérica entre otros.

Casado con María Fernanda, tienen 2 perros, Sandro y Nina. Sus hobbies son los asados, el cine, el arte, la decoración de interiores y la década de los 50´s.

¿Por qué la partida?

Llevaba trabajando 4 años en Ogilvy Chile cuando apareció un ofrecimiento en Colombia y otro en Brasil. Necesitaba un cambio para volver a enamorarme de la profesión y me gustó la idea de hacerlo fuera de Chile. Elegí Colombia porque era un país del que no sabía absolutamente nada, solo que en términos de publicidad venía creciendo a nivel regional. La curiosidad tuvo mucho que ver al tomar la decisión.

¿En qué estabas en Chile, antes de tu partida?

Llevaba un poco más de 10 años trabajando constantemente en agencias, divididos entre Ogilvy y Porta, y como te comento, sentía que estaba demasiado cómodo o marcando el paso y eso me comenzó a preocupar.

¿Qué es lo que más te ha atraído del lugar en el que te encuentras?

Hoy absolutamente todo, al comienzo fue un poco difícil acostumbrarme, pero luego asumí que mi casa ya no era Santiago y que no era un visitante en Bogotá, fue entonces cuando comencé a disfrutar la gente, la ciudad, lo bueno, lo malo, etc. Hoy disfruto de todo eso; de mi familia, mis amigos, mi trabajo y de la cultura de un país que cada vez me parece más increible.

¿Cómo es no sólo la publicidad y el marketing, sino el mundillo publicitario en ese país?

 El mundillo publicitario latino me atrevería a decir que es muy similar en todos lados. Obviamente el ego reina en la profesión y eso siempre me ha molestado un poco. El tiempo que se gasta hablando mal del otro, criticando el trabajo ajeno con una vara distinta que con la que criticamos el propio no ayudan a nada a crear industria. Es un mercado de agencias bien tradicional, donde recién se están viendo los primeros pasos de las agencias independientes. Por otro lado, creo que es un país que tiene mejores publicistas que publicidad. El nivel creativo de festivales es muy superior al del día a día, y la necesidad de un círculo de creativos es muy notoria.

¿En qué consiste tu trabajo?

Soy la cabeza creativa de la agencia, en Ogilvy somos alrededor de 100 personas, la mayor parte perteneciente al equipo creativo. Tenemos alrededor de 18 clientes con trabajo local y regional. Mi trabajo es bien variado, pasa de trabajar la creatividad y estrategia para nuestros clientes a captar nuevos negocios o a expandir los departamentos de la agencia.

¿El trabajo con qué marca te ha impresionado, o llena de satisfacción? ¿Por qué?

Creo que el trabajo que se ha realizado con Coca-Cola a nivel regional es interesante de destacar, desde Colombia manejamos 32 mercados muy diferentes en todo sentido: Culturas, idiomas, razas, realidades sociales y económicas, etc. y lograr un trabajo de calidad para cada uno de los mercados de manera constante ha sido un lindo desafío. Sobretodo porque es un cliente que siempre está subiendo la vara en lo que nos exige como agencia.

También el realizar proyectos que se repliquen a nivel mundial y se vuelvan Best Practices de marca a nivel global, que un húngaro, un inglés o un vietnamita conozcan y aplaudan tu trabajo es una satisfación enorme. Ejemplo de eso es Coca-Cola con la botella moño, botella de hielo y la última campaña de Kotex para Norteamérica.

Cuéntanos de curiosidades o cosas exóticas que te hayan tocado vivir allá.

Si bien Colombia no está tan lejos de Chile, hay muchas cosas que son distintas. Es un país de casi 50 millones, multiracial y de mayor tamaño que el nuestro. Lo primero, a diferencia de nosotros, el Colombiano sabe bailar y lo hace sobrio.

Es un país con mucha diversidad, donde al recorrerlo sientes que viajas a otros países. La costa pácífico es de corte muy africano, y la costa atlántica más árabe. También es un país que ha tenido que convivir con el conflicto armado desde hace más de 60 años, y el proceso de paz va a hacerle muy bien al país.

Colombia es un país que sonríe más, más folclórico y vive su cultura a diaro, de eso tal vez debíeramos aprender.

¿Qué aspectos de la cultura laboral podríamos adoptar en Chile?

Creo que son muy similares. Tal vez el chileno saca más la vuelta. Los presupuestos son similares, y los tiempos también son “de ya para ya”, aunque por lo menos en Ogilvy ya hemos cambiado un poco eso. Me gusta que acá el día laboral comienza más temprano, eso por lo menos para mi hace gran diferencia, aprovechar mejor las horas de trabajo. Lo otro es que en este mercado se piensa con aspiraciones globales, acá queremos ser referentes latinos por nuestro trabajo, en festivales, y desarrollar creatividad para el mundo. Creo que el chileno está más dormido en ese tema, o más conforme con el trabajo local. Tener hambre es necesario para crecer como industria.

Los chilenos necesitamos ser más humildes en el extranjero. Hay un sentimiento de superioridad frente a otros países que es irrespetuoso. También entender y tolerar más las migraciones. Así como han llegado colombianos, haitianos, venezolanos, argentinos a Chile, hay muchos chilenos que estamos en esos países y por lo menos a mi, me han abierto los brazos, me gustaría que el trato fuera recíproco, siento que estamos un poco en deuda en ese tema.