Memorias: Cómo lograr que te recuerden

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Un lanzamiento de un producto, marca, servicio o categoría, por más que la marca madre tenga capital, siempre es difícil, normalmente estos lanzamientos apelan a segmentos nuevos que no conocen la marca, o crean productos que la gente nunca antes ha visto.

Nuestra memoria actualmente se ha visto mermada por la cantidad de estímulos que vivimos día a día, por lo bajo recibimos más de 5.000 estímulos de marketing y publicidad por todos los canales, esto bombardea de información nuestro cerebro que por supuesto tienen una desarrollada capacidad para filtrar solo aquello que le llama la atención. La memoria es el resultado del aprendizaje, en base a nuestra experiencia aprendemos que marcas son buenas y que marcas malas, alrededor de 80% de los productos que las personas compran son productos que han comprado siempre y los lanzamientos e innovaciones solo pueden pelear por ese 20% restante. La clave para lograr ser parte de ese porcentaje es la recordación, entendamos que cuando una persona ve un spot, un aviso o escucha un jingle no interrumpe su rutina para consumir este nuevo producto, la mayoría ve un par de veces un spot en algún programa en horario prime, si es que lo ve, lo sigue viendo en sus medios digitales en la semana y la compra real es el fin de semana, días después de ver el estímulo, esto significa que si no logra quedarse en la memoria probablemente cuando llegue al punto de venta, donde se toman el 70% de las decisiones de compra, termine comprando el que más le suene. Lanzaste una nueva papa con sabor chilote, el cliente quizás recuerde que hay un nuevo sabor de papas y busca dentro de la góndola algo que le suene a lo que vió, a veces esa venta se la lleva tu competencia, son contados los casos que logran de forma orgánica pasar el umbral de la memoria, en mi caso soy fanático de los manjarates, cuando escucho o veo el lanzamiento de un nuevo sabor evidentemente estoy atento cuando voy al supermercado, lo mismo me ocurre con Skittles, pero no todos los productos logran ese vínculo emocional. Por cierto, quizás ya me lo has leído antes, pero nunca está de más recordarlo, si algo no me emociona, no lo recuerdo, la forma más “fácil” de generar recordación es despertando una emoción y para generar intensión de compra esta emoción debería ser positiva, aunque está la salvedad de cual emoción es y en qué grado es usada, el caso del comercial del castor es de estudio, un comercial muy divertido, muy recordado, pero con un pequeño problema, nadie recuerda el producto o marca, fue tan divertido que absorbió toda la atención, lo recuerdas?

Desde el punto de vista neurológico, la memoria es el resultado de un proceso neuronal que tiene que ver con el cambio en las conexiones del Cerebro, básicamente esto ocurre cuando se produce una sinapsis, todo eso surge mediante el registro de un estímulo, que posteriormente es almacenado en el cerebro, pero este sólo sobrevivirá en el ruido neuronal si logro pasar el umbral de la consciencia. Existen distintas memorias, la operativa que dura pocos segundos, también conocida como de trabajo, la de corto plazo que dura unas semanas y que nace de la repetición de un estímulo, en esto la omnicanalidad cobra relevancia y la de largo plazo que se asocia a la consolidación de la memoria, esta consolidación es poco probable que ocurra con una sola simple campaña, a menos que sea muy impactante. June Grieve subdivide la memoria a largo plazo en 3, la semántica que nos permite reconocer el nombre y simbología de una marca, la episódica compuesta por hechos y eventos vividos relacionados con BTL y activaciones, y la procesal que tiene que ver con aptitudes adquiridas como el andar en bicicleta o manejar y en temas de marca, con el consumo de un producto o con el ritual de uso.

Si después de leerme te preguntas cómo saber si logré recordación en una campaña, un estudio de Eyetracking (Seguimiento Ocular) te ayudará, esta tecnología nos permite ver literalmente con los ojos del consumidor, como regla básica y según varios estudios, un nuevo producto, digamos una lata de cerveza, debe tener a lo menos 12 microfijaciones de un mínimo de 160 milisegundos para que recién tengamos un proceso de recordación, así que la decisión está en tus manos, si vas a lanzar un producto o marca, debes asegurarte que en el momento de la verdad te recuerden, tienes garantías de eso?

 

Por Miguel Angel Ruiz Silva /Neuro Research Manager de Creative Tools, by Eye on Media, Director General de agencia Mars