Papel de regalo, cualquier semejanza con el marketing no es casualidad


En pleno día de navidad le pregunté a un amigo ¿para qué sirve el papel de regalo?. Con sentido común me respondió que para sorprender con la novedad del contenido y hacer más atractiva la presentación, y espontáneamente remató con un emocional “para darle más valor al contenido”!!!

Reconozco que mi pregunta inicial “¿Para qué sirve el papel de regalo?” fue con su qué. Esto porque al ver en estas fechas los regalos de navidad envueltos en papeles de atractivo diseño se me vino a la mente la semejanza de función de éste con la del marketing.

Permítanme establecer relaciones que grafican la semejanza de funciones entre este sencillo elemento de envase y nuestra querida actividad profesional. El colorido y diseño del papel hace atractiva la presentación del regalo y capta la atención de quien lo recibe. Al igual que nuestro mensaje busca captar la atención del consumidor y destacar los beneficios que entrega nuestra propuesta. El saber que hay bajo ese papel de regalo provoca un factor de curiosidad y posterior sorpresa que potencian la sola percepción de la materialidad del regalo. Asimismo nosotros buscamos captar el interés de la audiencia y potenciar la percepción del beneficio con factores emocionales.

En resumen la esencia del marketing se ve reflejada en un elemento tan simple como un papel multicolor. Esencia que para ser efectiva debe ser un concepto simple y claro, que capte el interés del cliente aportando valores emocionales que sumen a la calidad intrínseca de nuestro producto o servicio.

Por Alberto Averill

Alberto fué gerente de marketing de empresas multinacionales y locales. Participa como jurado de diversos concursos y seminarios de marketing.  Hoy sus actividades van desde asesorías a empresas e instituciones hasta docencia en marketing.