Antisemitismo: Una deuda pendiente en la agenda de diversidad de empresas y medios

El antisemitismo resurgió como un desafío que pone en alterta a empresas, medios y líderes. Su prevención en la agenda de diversidad es una estrategia necesaria para organizaciones que apuestan por culturas inclusivas y sostenibles.

Por Verónica Cheja, presidenta de Urban Grupo de Comunicación y fundadora de JAE3 (Judios Argentinos Empresarios, Emprendedores y Ejecutivos)

La guerra cambia al mundo. Y reaviva grietas, fuegos y posturas binarias. Eso esta pasando con el antisemitismo que atraviesa un preocupante repunte a nivel global.

En Argentina, el Centro de Estudios Sociales de la DAIA reportó 678 denuncias en 2024 (+13 % interanual), y esa tendencia refleja un fenómeno que pone en tensión la convivencia democrática. Mientras a nivel regional, en Brasil se exhiben
comportamientos similares (1.788 incidentes reportados), en Europa, el debate sobre el antisemitismo se ha intensificado.

En Francia, más de un centenar de intelectuales y artistas —incluidos Eva Illouz y Georges Didi-Huberman— firmaron en marzo de este año un manifiesto denunciando el “silencio, negación o indiferencia” de sectores políticos, académicos
y mediáticos frente a la «explosión antisemita» en el país. El texto, publicado en Le Monde, alertaba sobre la banalización de discursos de odio y el impacto que esto tiene en la salud democrática. Para las empresas y medios de América Latina, este
llamado es necesario y urgente: el riesgo de naturalizar el antisemitismo —o de invisibilizarlo en las políticas de diversidad— es real y creciente.

El impacto del conflicto en Medio Oriente actúa como catalizador, pero las cifras revelan una tendencia más profunda: la circulación de discursos de odio en redes sociales, una polarización política creciente y una falta de respuesta institucional
adecuada.

El antisemitismo, como advirtió Hannah Arendt, es siempre un síntoma de problemas sociales más amplios. Para las organizaciones —sean empresas o medios—, ignorarlo no es neutral: implica riesgos reputacionales y éticos concretos.

En los últimos años, muchas compañías han avanzado en políticas de diversidad, con foco en género, discapacidad o identidad cultural. Sin embargo, el antisemitismo rara vez figura explícitamente en estas estrategias.

Me gustaron algunas cosas que recogí de colegas como Valeria Abadi en una nota publicada en la Nacion “Incorporar esta dimensión en la agenda corporativa es esencial para promover entornos donde la convivencia sea real y no sólo declamada”

También Silvia Tenazinha, directora general de Salesforce Argentina y miembro de Women Corporate Directors, quien aportó un dato revelador: “El 80 % de las organizaciones en Argentina tiene políticas de diversidad e inclusión pero que
sólo el 34 % incluye el antisemitismo en su agenda Es algo que tiene consecuencias reales.” De todos modos, yo creo que es una tendencia que va creciendo porque cada vez es más necesaria.

El Centro Simon Wiesenthal —referente global en el tema— propone un enfoque proactivo: capacitaciones a líderes, inclusión del antisemitismo en los códigos de conducta y alianzas con instituciones especializadas. Ariel Gelblung, director para América Latina de la organización y asesor de la OEA, subraya que «el compromiso del liderazgo es clave para construir culturas organizacionales que se alineen con valores democráticos».

Los medios desempeñan un papel central en la configuración de las percepciones sociales. Por eso, organismos internacionales como la OSCE y la UNESCO impulsan desde 2023 programas de formación para periodistas y editores que buscan erradicar la reproducción de estereotipos antisemitas en coberturas informativas.

El sector empresarial también está comenzando a organizarse frente a este desafío.
En noviembre de 2023 surgió en Argentina la Red de Judíos Argentinos Emprendedores, Ejecutivos y Empresarios (JAE3), una iniciativa pionera que reúne a más de 650 profesionales. Su carácter «apolítico y no religioso» de JAE3 facilita su integración con los programas DEI (Diversity, Equity & Inclusion) que ya existen en muchas compañías. Dentro de la nómina de actividades, figuran mesas de diálogo organizadas en conjunto con AmCham, IDEA, Endeavor, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa, el Consejo Profesional de Relaciones Públicas, y el Consejo Publicitario Argentino.

Para mundo de las empresas y los medios, el antisemitismo no puede ser un tema marginal. Integrarlo en las estrategias de diversidad y promover la formación específica son pasos necesarios para fortalecer culturas organizacionales alineadas con los principios democráticos y sobre todo humanitarios.

En un contexto donde la reputación es cada vez más estratégica, liderar con valores —y no desde la omisión— marca la diferencia. Los consumidores, inversores y talentos más jóvenes esperan coherencia ética de las organizaciones. El desafío está planteado. Los líderes que actúen con coraje y visión estarán contribuyendo, además, a construir sociedades más justas y resilientes.