Paula Martínez lleva más de 15 años definiendo la manera en que los espacios son percibidos. Su trabajo no se trata de iluminar: se trata de construir atmósferas. Hay diseñadores que resuelven problemas técnicos. Y hay quienes entienden que la luz es, antes que nada, un lenguaje.
Paula Martínez pertenece a este segundo grupo.
Con formación en diseño de ambientes en Duoc UC, donde egresó con distinción máxima como mejor alumna de su generación, y un Diplomado en Iluminación en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde también profundizó en el estudio del color en la Escuela de Arte, Paula construyó una carrera que hoy la posiciona como una de las profesionales más completas del área en el país.
Miembro activa de la Asociación de Profesionales de Iluminación de Chile (API), su trayectoria abarca proyectos arquitectónicos, museográficos, residenciales, de retail, paisajismo y arte.
Durante más de 8 años ha desarrollado proyectos de iluminación para la destacada tienda Interdesign, donde ha participado activamente en la definición y composición de sus espacios, y en diversas instalaciones de luminarias.
Su filosofía de trabajo es clara: la luz no es un accesorio, sino un elemento estructural que define la percepción, la atmósfera y la lectura del espacio. Trabaja con contrastes, niveles y capas lumínicas que potencian la arquitectura, siempre en diálogo estrecho con arquitectos e interioristas, desde la definición conceptual hasta el acompañamiento en obra.

A esta mirada se suma una atención particular por la materialidad y el color de los espacios, entendiendo que ambos influyen de manera decisiva en cómo la luz se expresa y, por lo tanto, en la percepción final del lugar.
También le interesa la exploración del color en la luz como generador de experiencias: basta observar cómo en un atardecer la variación de los tonos transforma completamente la percepción del entorno y nuestra relación con él.
Esa mirada se fue afinando también fuera de Chile.
Paula ha participado en las ferias de iluminación y diseño más relevantes del mundo, como Euroluce y Salone del Mobile en Milán, y Light + Building en Alemania.
Realizó una pasantía en Reggiani, con presencia en sus sedes de Milán y Londres, además de visitas técnicas a fabricantes de referencia como Artemide y Delta Light. Una trayectoria de industria global con la profundidad del oficio.
Su portafolio refleja esa convicción en proyectos de escala y complejidad muy diversas.
En el Museo Regional de Atacama, junto a Max Núñez Arquitectos y el Servicio Nacional de Patrimonio Cultural, desarrolló junto a MartínezHarasic una estrategia lumínica al servicio de la materialidad y la atmósfera del lugar.
Con el mismo arquitecto abordó el Refugio Hotel Explora en el Salar de Uyuni, donde la luz se enfrenta a un paisaje de una intensidad única, donde la percepción del espacio cambia constantemente y donde la intervención lumínica busca ser mínima, casi imperceptible. En el extremo sur, el Explora Parque Nacional Patagonia, junto a Romero Rencoret Arquitecto, planteó el desafío opuesto: integrar la iluminación artificial a un entorno natural de enorme presencia.

También ha desarrollado proyectos en colaboración con Eduardo Godoy, destacando las obras de Nishizawa y Aravena en Ocho Quebradas.
En el ámbito urbano y comercial destacan la Tienda Madison Casa Costanera, encargo de Madisonyco con diseño de Estudio Cedano; el Club Armenio de Santiago, proyecto desarrollado junto al arquitecto Diego Baloian; y el Edificio Espoz, encargo de Inmobiliaria Buenaventura con diseño de Saavedra Sabbagh Arquitectos, donde Paula trabajó junto a Martínez Harasic Iluminación.
Proyectos que, en su diversidad, comparten una misma premisa: más que iluminar un lugar, se trata de definir cómo ese lugar es percibido y habitado.
Debe estar conectado para enviar un comentario.